El arte.
El arte y...¿yo?
El arte significa algo distinto para cada uno, siempre. Aunque creo que existen palabras que nos pueden encajar a todos cuando hablamos de él. Como puede ser: libertad, por ejemplo.
El arte busca hacernos libres, al menos mucho más de lo que nos sentíamos antes de adentrarnos en ese nuevo viaje.
Liberación. Ese es mi primer contacto con el arte. Liberarme de la imagen que todos tenían de mí a través de encarnar otra alma.
Nací para contar historias, aprender del viaje y regarlo al mundo.
Aunque eso no lo supe conscientemente hasta los doce años, ya habían muchas cosas que me atraían del mundo de la interpretación.
No me gusta etiquetar de culpable a nadie, pero en este caso si hubiera que nombrar a uno, sería mi padre. Él sembró la interpretación en mí y lo hizo sin saberlo. Desde muy pequeña el buen cine en casa era un imprescindible.
Recibir esas historias me hizo interesarme cada vez más en cómo se hacían ciertas cosas, las técnicas, los actores y cómo lograban contar lo propuesto a través de una verdad distinta cada vez.
La lucha para llegar a hablar de esto siquiera ha sido incansable, pero me decidí hace años a perseguir quién he venido a ser y no quien quieren que sea.
Realicé las pruebas de Nancy Tuñón totalmente a escondidas, las superé, me formé y aquí estoy, con ganas de cumplir sueños y no permitir que nada ni nadie pueda borrarlos.
Yo nací con el poder de escribir y borrar todo lo que necesite y más.